CUANDO EL AMOR SE CONFUNDE CON APEGO

El amor es una forma elevada y maravillosa de conexión hacia el otro; entregar amor a nuestros hijos e hijas, a la pareja, amigos, familia, padres etc, nos produce satisfacción y felicidad.

Hemos aprendido que cuidar y velar por el bienestar de  los seres queridos es una labor importante; hay ocasiones donde estos cuidados traspasan la barrera del amor propio y el auto-cuidado, se renuncia a cumplir objetivos y sueños propios, para darle paso al otro. Es así como se construyen  apegos físicos y emocionales que crean sufrimiento, que limitan la expresión libre y voluntaria de SER.

En estas circunstancias, el valor y sentido de la vida se obtiene por la presencia del ser que se ama, por los vínculos que en muchas ocasiones no son sanos, porque provienen del apego y del miedo. Desde este estado de apego, no se reconoce la libertad hacia sí mismo ni hacia el otro ser humano, es un amor expresado desde la inseguridad.

Un amor libre, impulsa al cumplimiento de metas y objetivos propios, además de motivar a que el ser amado también alcance sus propios sueños. Este amor es plácido, liviano, confía, suelta, no espera nada.

Es común que cuando se observa este tipo de apegos físicos y emocionales, existan vínculos que son insanos, provocan fuertes deseos de ejercer control, miedo a perder al ser amado, experimentar celos frecuentes, etc.

Es importante recuperar la libertad y permitírsela al otro, es una decisión voluntaria, que implica inicialmente aceptación hacia lo que se siente y un proceso personal que acerque al amor verdadero.

Te comparto esta frase poderosa para que des el paso a la aceptación: “ hoy me hago libre desde mis decisiones, quiero amar sin apegos, sin resistencia, quiero experimentar la dulce voz de la libertad en mi ser, hoy decido ser libre en mis pensamientos, en mis acciones, en mis emociones, me elijo libre plenamente y tomo mis propias decisiones”.

Imagina que esta frase la recibes en tu corazón, te reconoces en conexión con tu alma, y desde allí permite que se impregne como un vestido en tu esencia individual.